CÓMO CUIDAR LA PLANTA DE MARIHUANA

Una vez han brotado las semillas son puestas en los tiestos definitivos bajo un régimen de un mínimo de 18 horas de luz. Este régimen puede ser continuo (24 horas de luz). En la primera fase sería conveniente usar un montaje de luz fluorescente (color 33) o alejarlos más de lo normal de la luz de sodio, aunque eso provocará que se espiguen excesivamente. Se recomienda iniciar el proceso con el montaje de dos o tres tubos fluorescentes de 120 cm (que luego nos serviránn para la fase de clonación) y aguantar hasta que los brotes midan unos centímetros (5-10 cm) y luego trasplantarlos a las macetas definitivas bajo la luz de sodio. Así al evitar el espigamiento que produce la luz de sodio ganamos unos centímetros vitales.
Si los brotes se espigan mucho puede que necesiten un apoyo tipo alambre o similar para que se aguanten derechos. Es conveniente que reciban el régimen continuo de luz (o un mínimo de 18 horas) desde el momento en que brotan, incluso es mejor poner el algodón, o los botes de tierra bajo la luz nada más enterrar la semilla pues la falta de luz podría provocar una excesiva humedad y facilitar la formación de hongos. Una vez están las plantas a 24 horas de luz en los recipientes definitivos las haremos crecer hasta una altura de entre 20 cm la más baja y 38 cm la más alta.
El riego se hará según las necesidades y condiciones del ambiente creado. Dado que la mezcla está suficientemente nutrida no será aconsejable abonar hasta que tengan una buena altura y puede que no sea necesario, ya que si la mezcla está bien hecha, soportará toda esta primera fase del proceso. Sólo se debe abonar si se observa que las plantas palidecen o pierden vigor.
No es necesario durante esta fase del proceso más cuidados que el suministro de agua, la vigilancia de la altura de las luces y el giro las plantas sobre sí mismas periódicamente así como la sucesiva colocación de las que más crecen en los lados. Conviene que el jardín sea lo más uniforme posible. Cuando todas las plantas tengan las alturas deseadas (20-38 cm), será el momento de cambiar el régimen de luz (12 horas de luz-12 horas de oscuridad) lo que las forzará a florecer. Se deben cortar esquejes antes de pasar a la fase de floración si se desea perpetuar el sistema.
El simple hecho de conectar la luz a un temporizador a 12 horas provocará la fase de floración. Será muy importante que el periodo nocturno sea totalmente oscuro, por lo que se tendrá que comprobar que no haya rendijas por las que se cuele la luz desde el exterior si ésta existiera.
El uso de ventiladores, primordial durante el crecimiento, no será necesario durante la noche a no ser que la humedad sea excesiva. Tampoco es aconsejable conectar el ventilador interior hasta que los brotes no midan unos centímetros (o no enfocarlo directamente). Los extractores que aportan aire fresco y extraen el olor, deben funcionar siempre que las luces estén encendidas y a libre elección durante la noche.